miércoles, 14 de marzo de 2012

¡ESTOY OUT!

Wow cada que veo lo que mueve a la gente me doy cuenta que estoy súper out: no soy yogui, no corro maratones, no soy anoréxica y no me gusta el reggaetón/reguetón, ¡PLOP!

No tengo ni idea de ningún grupo musical o cantante de moda de cualquier ritmo o estilo, me quedé en Guns and Roses, Bon Jovi y Poison, mi favorito; y Bret Michaels sigue siendo mi amor platónico. Me fascina la “música de plancha” y tomarme unos tragos y cantar a pulmón herido José Luis Perales, Dyango y Leonardo Favio. Mi IPod no lo actualizo desde el 2008 y no siento la necesidad de hacerlo, con lo que tengo ahí me basta.

Nunca en mi vida hice yoga y tampoco me interesa practicarla ahora, aunque seguro me serviría para dejar la demencia un poco de lado. Pero no me gustan las disciplinas físicas y mentales, menos unidas!!!! No puedo meditar, dejar la mente en blanco ni concentrarme, esas facultades las agoté en la universidad. Tal vez esté equivocada en lo que es yoga pero igual no me llama la atención. Aunque se ve que pasan bueno y van a retiros a lugares paradisíacos y en parche, nada mal, pero no es lo mio.

Así que correr maratones menos. A duras penas camino, las palabras trotar y correr no están en mi vocabulario. Odio hacer ejercicio y eso de estar correteando con un montón de gente durante x kilómetros tampoco me va.

Y la anorexia… Los que me conocen o los que me han leído saben que de anoréxica no tengo un pelo. Ya me definí como guléxica y eso no ha cambiado. Me gusta comer, comer rico y en abundancia, especialmente cosas que engordan: panes, pastas, chocolates… Yo tengo la ilusión que en algún momento vuelvan de moda las mujeres rellenitas así como los Converse, los leggins, las Ray Ban Wayfarer y las Aviator… ¡Que vuelvan esos kilitos de más que nos hacen lucir sanas y rozagantes!

Esas cosas entre tantas otras. Antes sabía de moda, arte, literatura, actualidad, tecnología, conocía lo último en guarachas de cosas varias, ya no… Es como si alguien me hubiera hundido la tecla de Delete y me hubiera tirado todo a la papelera de reciclaje. La tarea para este 2012 es reformatear mi disco duro, aumentarle la capacidad, velocidad y dejarlo como nuevo para que Martina tenga una mamá play, in o aunque sea al día.

martes, 14 de diciembre de 2010

¿LA DULCE ESPERA?

Ya lo dulce quedó atrás. Ahora se está tornando amarga y larga la espera. Entre el calor endemoniado, el no tener fecha para la cesárea, el no saber qué pasa allá adentro (se acabaron las ecografías), la hinchazón, la malparidez alborotada, la falta de ropa, el mal dormir, la “miadera”, el cansancio, el dolor de espalda y de articulaciones, la ansiedad, cada día parece una semana y el nacimiento de Martina parece tan lejano e inalcanzable como la paz mundial.

Los 8 meses maravillosos y placenteros de embarazo que tuve se borraron con estas últimas semanas, y la tranquilidad también quedó atrás dándole paso a la angustia, la incertidumbre, la ansiedad, los nervios... Ahora que estoy a punto de parir tengo un “cagazo” que no se imaginan y he decidido que quiero tener a mi hija por medio de cesárea. Lo siento pero eso del parto natural y que me salga por abajo no me emociona para nada, así sea el llamado de la naturaleza... Que no se moleste en llamarme y el que quiera voltear los ojos por mi elección que lo haga. Es mi cuerpo, es mi hija, es mi ansiedad y es mi decisión!!

Primero, eso de estar esperando las contracciones, de ver si se ha dilatado y salir corriendo para la clínica cada que uno cree que se vino el bebé no me parece. Y mucho menos eso de “romper bolsa” en cualquier momento, en cualquier lugar... Y que después le hagan a uno una episiotomía menos (para los que no saben es cortarle un tajado allá abajo pa que salga mejor el bebé). Aunque digan que el parto natural no duele y que la recuperación es más rápida, no me interesa. No me importa la cicatriz de la cesárea y tampoco tengo afán en estar parada moviéndome de un lado pa otro. Esperé 9 meses para anidarla y conocerla puedo esperar un par más para lo que sea. Igual no tengo trabajo ni a quién rendirle cuentas, estoy para dedicarme a mi hija y estar echadas durmiendo, comiendo o simplemente mirándonos...

Pero esta decisión acá no es tan fácil, al parecer en Argentina es “ilegal” programar una cesárea si no hay problemas con el bebé o la mamá. Y me emputa y ofende enormemente no poder decidir cuándo y cómo tener a mi hija!!! Hágame el favor!!!! Yo no soy médico y tampoco quiero poner en riesgo la vida de mi hija pero seguro a partir de la semana 39 ya están listos los bebés para enfrentar al mundo y si quiero cesárea pues no debía ser tan complicado... Es tan simple como venga el lunes 20 de diciembre a las 5:00 p.m., firme aquí, vaya allá... Pero no, me toca esperar otra semana para volver donde la obstetra, ver cómo va el negocio y rogarle para que me programe una cesárea lo antes posible, ya estamos listas, ojalá Martina colabore!!

Y en estos días no puedo parar de comer, me volví a arrancar el pelo, lloro con cualquier cosa y me emberraco cada que me entero que Fulanita programó cesárea en la semana 38 para tener a su hijo pues ya estaba desesperada, o que Sutanita decidió inducir el parto con 10 días de anticipación a su fecha para no seguir inflada en las fiestas, y yo aquí esperando, engordando, quedándome calva, esperando y esperando...

martes, 7 de diciembre de 2010

VUELVE Y JUEGA

Llegó diciembre y no precisamente con su alegría sino con estos fucking perros alborotados... Los que creí ya calmados hicieron su reaparición de fin de año con bombos y platillos, y yo más loca que nunca retomé mi decisión de hacer “limpieza canina” y finalmente pediré un rifle de copas y arsénico en esta navidad. La semana pasada tuvimos Asamblea del edificio y me quejé cual demente de los molestos animales y para mi sorpresa no soy la única, ya hay varios desesperados por el mismo motivo y espero que unamos fuerzas para lograr dormir tranquilos a la hora del día que nos de la gana sin ser interrumpidos por estos animales salvajes.

El salchicha del 6F este domingo ladró con toda en su horario habitual, de 4:00 a 8:00 a.m., ¿hay derecho? Igual bajé y pegué la oreja para cerciorarme y poder hacer la queja formal en la administración. También le metí a su dueña una nota debajo de la puerta diciéndole que nuevamente su chandoso nos había impedido dormir este domingo, que hiciera algo para que no volviera a ocurrir, que tomara cartas en el asunto. Espero que haya sonado como una amenaza y la coja en serio, sino lo próximo que recibirá será un pedazo de carne envenenado.

El perro del lado lo relevó el domingo por la noche y nada peor que los ladridos de los french poodle, tienen un tono, un timbre... inaguantable. Y mientras escribo este artículo el insoportable del 2 piso que nunca se ha callado está alborotado, ladrándole a cualquier cosa, ya si no lo oigo en algún momento del día me preocupo y pienso que alguien se me adelantó y lo borró del mapa, quitándome la satisfacción de hacerlo por mis propios medios... Para rematar, los pocos días que el can está calmado, su dueño, cual quinceañero (no sé qué edad tenga ni le he visto la cara pero le conozco la voz); arma tremendas fiesta donde no predomina la música si no la gritería, el escándalo, la algarabía, en pocas palabras es un vecino indeseable, sería mejor darlo de baja a él...

Y si, los ruidos me tienen frita. Aparte de soportar a todos estos caninos me toca levantarme con un taladro haciendo de las suyas o un martillo arriba mío. La máquina de cemento de la construcción del lado es imparable, funciona todo el día con un sonido difícil de aguantar y sino está ésta trabajando siempre está presente el ruido de la construcción misma. Y como si fuera poco, por las noches el carro de la basura, que pasa entre las 12:00 y la 1:00 a.m., no solo recoge todos los residuos (del barrio pareciera...) sino que se parquea en el edificio a seleccionarlos, espicharlos, no sé a qué diablos puntualmente pero se demora unos 20 minutos en su labor... Se oyen todos y cada uno de los componentes del camión mientras levantan la basura, la acumulan, la aplastan, se estira...

¿Alguna sugerencia aparte de paciencia? Duermo con la ventana cerrada y tapones en los oidos y nada, todo se oye casi que igual... y la paciencia se está acabando...

martes, 23 de noviembre de 2010

Y ME PREÑÉ

Mejor dicho me preñaron!!!! En realidad ya estoy a punto de parir pero no dije nada porque me daba miedo que pasara algo en el transcurso. Cuando se está embarazada salen a relucir todos los cuentos de embarazos desafortunados, unos desenlaces de películas de terror, unas historias locas, algunas inverosímiles, otras muy fuertes y se empieza a pensar que el embarazo es casi un milagro, así que mejor dejarlo correr...

Es verdad que la única forma de preñarse es no pensar en eso, no la única pero ayuda. Cuando la gente lo dice uno quiere estrangular a alguien pues si se busca, se piensa, se planea, punto. Los 3 primeros meses que empezamos la búsqueda de bebé, que me quedaba patas arriba con un cojín debajo de la espalda, que me tomaba la temperatura para ver el día de la ovulación y todos esas maricadas, no pasó NADA. El cuarto mes, abril, que me relajé pues no queríamos que naciera en diciembre, ahí si tome pa que lleve!!!! En ese mes que lo hicimos por placer y práctica pero sin muchas ganas de conseguirlo, pasó. Así que Martina (como se llamará nuestra hija) está planillada para arribar al mundo el 26 de diciembre... Pobre la fecha que le tocó, pero juro que hice lo posible para que fuera en otro mes, pero así es la vida y con tan inmensa alegría que llegue cuando quiera, pero que llegue!!!!

He tenido un embarazo fantástico, demasiado perfecto. No me dieron malestares, no supe lo que son las náuseas, no he tenido antojos extravagantes pero he comido sin licencia y sin misericordia, esto no ha sido tan bueno por obvias razones. Si antes de embarazarme tenía que bajar como 12 kilos que tenía de más, después de esto no me quiero ni imaginar, serán unos 35, así que sigo a la espera del algún milagro... No entiendo cómo hacen algunas mujeres para cuidarse durante el embarazo, ¿qué les pasa? Si antes no me provocaba una ensalada o una fruta ahora si que menos, solo quiero cosas que me den placer y felicidad como una pizza de peperoni, unas papas fritas, un Toblerone gigante o una Crunch, un plato de pasta con salsa 4 quesos, Milo con leche, papas de limón, mucha Coca Cola... Y de ejercicio ni hablar... Con panza y peso de más no dan ganas ni de pararse de la cama y menos ponerse ropa de gimnasia, se ve uno más fatal de lo que está!!!!

La verdad amo mi panza, creo que es de las cosas más lindas del embarazo, la más!!! Aunque es un poco raro también eso de tener una personita adentro de uno (yo hasta no verla como que no lo creo), una vida que se hizo a partir de un rato de placer, goce y disfrute. Pero la barriga la paseo orgullosa por todo lado y admito que la exploto hasta más no poder... Me fascina no tener que hacer cola en los bancos, en los supermercados, en el aeropuerto, en ningún lado. Igual amago con hacerla pero siempre alguien me dice que pase de primera, pongo cara de no querer, cara de vergüenza y pa’ lante!!!! Y también eso de subirse al subte y tener un asiento asegurado es fantástico!!! Creo que después me compraré una panza de trapo para seguir disfrutando de los privilegios de mujer embarazada!!!

Aunque no todo es color de rosa. Lo malo de este estado es que todo el mundo se mete, opina, dice, aconseja, sabe, cree... Como si todos los embarazos fueran iguales y todas las experiencias exactas. Y no, no se imaginan lo insoportable que es tener que soportar tantas anécdotas, oír tantos consejos y aguantarse tanta lora que a uno poco o nada le importa. No entiendo porqué no se limitan a responder lo que uno les pregunta o a despejar alguna duda que uno tenga... No, no lo hacen, quieren tirarle todo a uno encima de un envión y saturarlo con la maternidad. Las que ya fueron mamás todo lo saben, afirman sin temor a equivocarse lo que supuestamente nos va a pasar, la estrías que nos van a salir, la leche que no va a llegar, la personalidad del bebé, por Dios, no más!!!! Y las que no han sido mamás hablan de historias ajenas con tanta firmeza y convencimiento que es como si acabaran de parir y tuvieran la última palabra en el tema. Pero trato de ser educada, oigo, asiento con la cabeza, sonrío, guardo lo que creo que me puede servir y lo que no chao, pero uno tiene que aprender a ser mamá, a nadie le sirve la experiencia ajena, así que no jodan!!

lunes, 1 de noviembre de 2010

PERRO QUE LADRA... MOLESTA, Y MUCHO!!!

No entiendo la capacidad canina para ladrar sin parar durante horas... wow, ¡estoy aterrada! Un bebé se cansa de llorar, una persona se cansa de hablar (bueno conozco algunas excepciones, pero son pocas, todos nos cansamos en algún momento), pero estos benditos animales pueden ladrar durante horas seguidas con la misma frecuencia, el mismo volumen y no se cansan... ¡increíble! Llevo meses soportando perros de vecinos ladrar eufórica y desenfrenadamente durante 4, 5, 6 horas seguidas; interrumpiendo mi sagrado sueño y mi anhelada tranquilidad. Y con esto que no se meta nadie. No hay tapones ni música ni nada que pueda opacar este ruido...

Los primeros ladridos empezaron en las madrugadas de los fines de semana. No era raro que un domingo a las 4:00 a.m. me levantara con ese molesto ruido retumbando en mi cabeza. La primera vez lo dejé pasar. Volvieron los ladridos y los volví a dejar pasar. Ya la tercera vez, domingo a las 6:00 a.m., no pude soportarlo más y decidí tomar cartas en el asunto... Me levanté, me lavé los dientes, me puse bata y tenis y salí a investigar... Siempre oía los ladridos arriba, en realidad era como si tuviera al perro encerrado en mi baño, pero parecían venir de arriba... Yo estoy en el 7 piso así que solo me tocaba investigar el 8 y 9. Subí en el ascensor y paré en ambos pisos, pegué la oreja a las puertas y nada... Volví a mi casa y los ladridos seguían llegando, creí entonces que el perro debía estar en alguno de los apartamentos del lado, con los que no comparto ascensor... Desilusionada traté de dormirme pero fue imposible, estaba al borde de la locura con tanto aullido. Y no podía poner la queja en la administración pues no sabía de dónde venían...

Solo fue cuestión de esperar otra semana a que volvieran los ladridos. Nuevamente me lancé a su búsqueda. Esta vez se me ocurrió parar en el 6 piso y para mi “grata” sorpresa allí descubrí el lugar del que procedía mi dolor de cabeza... Pegué la oreja un par de veces para convencerme pues para mi era raro que el perro estuviera ahí. Convencida bajé a la portería para dar la queja formal y pedir ayuda. Fui con la persona de seguridad a tocar la puerta pero nadie abrió. Un poco más tranquila volví a mi casa, dichosa con mi nuevo descubrimiento: ¡el enemigo estaba en el 6F! No pude dormir pero ya el problema tenía puerta, número y letra. Al cabo de un par de horas cesaron los ladridos y empezaron los tacones... Así que la “taconiadera” también era del 6F y no del 8 como siempre lo había pensado. Todo tenía conexión ahora. La acústica de este edificio es de locos...

Bajé con mi marido a hablar con el dueño del perro, mejor ir acompañada por si resultaba ser un borracho agresivo y grosero, aunque con mi histeria seguramente lo hubiera levantado yo a trompadas. Abrió una mujer, quien usaba unos tacos/tacones altísimos y seguida por un perro salchicha. Todo cerraba a la perfección. Le expliqué mi molestia y efectivamente confirmó que cuando se iba dejaba al perro encerrado en su baño (mi baño). Hablamos y aunque insistió en que era su día de descanso, su día de salir de fiesta (con un extraño horario... domingos de 4:00 a 7:00 a.m. casi siempre...) iba a tratar de solucionarlo. Le propuse que se lo llevara, que se lo dejara a una amiga, que le pusiera bozal... pero dijo que lo encerraría ahora en la cocina.

Ese fue el primer caso y el más difícil de resolver. Los otros fueron más sencillos por la ubicación de los animales. Otro de los perros que me quita el sueño es un french poodle que está en el apartamento del lado. Después de muchos ladridos fue tan simple como salir al balcón, verlo y oírlo ladrándome con ese insoportable tono. Llamé inmediatamente a dar la queja. El otro lo tengo en la torre del frente. Es un perro mucho más grande, parece un labrador, y ya se imaginarán el sonido de sus aullidos... Es insoportable. Hace poco lo dejaron un feriado solo en el balcón y ladró 4 días de corrido, sin mencionar las cagadas que dejó por toda la terraza... Casi me toca irme de mi casa. También me quejé.

Como verán tengo un grave problema canino y quiero eliminarlo. Bueno en realidad son varios pues últimamente he detectado un cuarto ladrido sin ubicar aún... Hice lo pertinente, puse las respectivas quejas en la administración para así darle la oportunidad a sus dueños de recapacitar y educarlos, llevárselos consigo cuando abandonen el departamento, ponerles bozal, prestarlos, cambiarlos por ropa, regalarlos o lo que sea... pero nada de esto pasó, los ladridos siguen retumbando en mis oídos y en estos días sólo he tenido ganas de eliminarlos, de borrarlos del edificio y de mi vida, para siempre!!!! Yo sé que es muy cruel pero siento que es mi única salida... Ya hasta he pensado en la forma de hacerlo...

No crean que soy desalmada ni mala persona pero mi lema en la vida es no hacerle a los demás lo que no quiero que me hagan a mi. Toda mi familia tiene perros, mi mamá, mi hermano, mi hermana pero nunca los oí ladrar de esta forma, gracias a Dios porque a esos si les metía su buena patada. En fin, espero que solucionen rápido esto porque estoy cansada de soportar lo ladridos ajenos, me pone loca ese ruido, me saca de las casillas y la histeria se apodera de mi. Seguiré quejándome cada que alguno intervenga en mi vida esperendo enloquecerlos más yo a ellos para que hagan algo. Les doy 1 mes sino le voy a pedir un rifle de copas al niño Dios (me imagino que todavía existen, en mi infancia con mi hermano le disparábamos a los murciélagos con esto y caían) para deshacerme del labrador y del french poodle que los tengo a la vista, y al salchicha que nunca veo (pero si que oigo) podría pasarle comida envenenada por debajo de la puerta cuando lo dejen solo...

martes, 12 de octubre de 2010

REAPARICIÓN

Como les conté en mi primer entrega suelo abandonar las cosas a mitad de camino, no todas, pero aquellas cosas sobre las que no le tengo que responder a nadie, ni me exigen tiempo de entrega ni nada por el estilo las voy reemplazando, no tengo constancia... Han pasado 3 meses desde el último artículo y aunque tenía varios temas para hablar, la pereza (nuevamente) se apoderó de mí y el ocio volvió a invadir mi tiempo libre (casi todo pues sigo desempleada). Pero seguiré en la labor de exorcizar mis demonios mediante este medio, contarles mi inconformidad, mis problemas, mis quejas y algunos momentos de felicidad. Ya hasta puse foto de perfil para no seguir escondiéndome, para dar la cara y que puedan ver a la persona detrás de las letras... y tal vez así yo adquiera más seriedad y compromiso con este blog...

domingo, 11 de julio de 2010

¡QUE NO SE ACABE EL MUNDIAL!

A escasas horas del partido final del Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010 (España – Holanda) quisiera que llueva endemoniadamente con granizo, que caiga un meteorito en la cancha, que se intoxiquen los jugadores de ambas selecciones, que pase cualquier cosa que impida que se lleve a cabo este encuentro, que pase algo para que lo suspendan y aplacen el partido aunque sea una semana más para que la pasión del fútbol siga latiendo, para que el ambiente festivo y alegre siga invadiéndonos, para que los ánimos masculinos sigan a flor de piel; que la ansiedad y la emoción que se vive en todos lados nos siga acompañando y para que, sobre todos los hombres, mantengan sus enormes sonrisas y su energía volcada en esto que los hace inmensamente felices.

Les aclaro que no me gusta el fútbol, no me interesa el mundial y mucho menos sufro por los equipos que se van quedando en el camino. Mi “pasión” por este deporte, si se le puede llamar así, llegó hasta finales de los 90’s, cuando Sergio Goycochea era arquero de la Selección Argentina, Lothar Matthäus jugaba en la Alemana y los hermanos Ronald y Frank de Boer hacían de las suyas vestidos de naranja con la de Holanda. Si me acuerdo de ellos es porque me fascinaban físicamente no porque admirara su juego. Y creo que también me gustaba saber o “estar” para hacerme la interesante hablando de fútbol con el sexo opuesto y nada más, ya no me importa desconocerlo todo o no entender la mecánica del juego, prefiero dormir o ver una película antes que un partido entero (el de hoy si lo veré!!).

Pero con lo hombres es diferente, es como si cambiaran completamente a modalidad fútbol: hablan de fútbol, sueñan con fútbol, respiran fútbol y no les interesa nada más que el fútbol. Buenísimo, es el mes y pico más feliz de ellos, es SU momento y no tenemos porqué quitárselo o compartirlo con ellos. Así como el género masculino no disfruta cambiándose de peinado, arreglándose las uñas o yéndose de shopping, nosotras no tenemos porqué aparentar estar interesadas en el Mundial si no lo estamos y aunque ellos no lo digan, créanme que NO les interesa compartir esto con nosotras. Está bien que hay algunas mujeres a las que le gusta el fútbol y disfrutan tanto como ellos, pero son muy pocas así que el resto aproveche ese tiempo, haga sus cosas, duerma, lea, tómese un café con sus amigas y déjelos tranquilos. No necesitan que estemos pegadas a su lado acompañándolos y haciendo preguntas, para ellos, estúpidas y lógicas.

Veo a los hombres que me rodean y es tan notorio el cambio que presentan en estas semanas... Esperan 4 años para esta cita, se preparan como si fueran un jugador más de su selección (y si no tienen selección presente encuentran una para alentar con todas sus fuerzas), compran camisetas, entran en la moda de las insoportables vuvuzelas, apuestan en las “pollas” futboleras, siguen cábalas victoriosas de años anteriores o implementan nuevas para asegurar el triunfo, se reúnen con amigos a cocinar pizzetas y tomarse unas cervezas mientras sufren y disfrutan de esos 90 minutos de fútbol... Y si en la mitad del camino su selección queda por fuera, se lamentan, guardan duelo pero siguen adelante disfrutando de los partidos que quedan. Son días de fútbol, días de disfrutar de su deporte favorito, días donde todo lo demás pasa a un segundo plano: el trabajo, sus parejas, sus obligaciones, sus necesidades, todo!!! A veces pienso que se debería hacer el Mundial cada 2 años o que durara por lo menos 3 meses, sé que sería imposible por todo lo que esto implica pero seguramente todos seríamos más felices.