Tal vez fui muy dura diciendo que no sirvo para nada, debo servir para muchas cosas, pero no encuentro nada que me apasione y me impulse a volverme buena, y nadie me da una oportunidad, esa es la cuestión...
Hoy, como todas la mañanas, prendo mi compu para mi infaltable cita con ZonaJobs, Bumeran, Computrabajo, Execuzone y todas estas redes de búsqueda laboral que me tienen al borde de la locura. Hay ofertas, muchas y variadas ofertas, pero no cuadro en ninguna... O me falta o me sobra algo... Igualmente aplico a las que medianamente me interesan y en algunas ocasiones a las que quedan cerca a casa o tienen buen sueldo, puede que estalle por algún lado...
Hasta el momento no he recibido una sola llamada de estas páginas, una oportunidad de vernos cara a cara, solo me llegan a mi casilla mails para trabajos sin remuneración económica, ad honorem; y pues tampoco, para eso sigo en mi casa leyendo, rascándome la barriga y haciendo zapping.
No entiendo qué pasa, no estoy pidiendo una gerencia, una presidencia ni nada por el estilo, simplemente quiero tener algo en qué ocuparme, algo en qué pensar, algo para pasar mis días, un trabajo que me permita comprarme algún antojo, salir a comer rico con mi marido, invitar a mis amigas a un trago, ahorrar dinero para el futuro o gastármelo como me de la gana!!!
Me ofende enormemente todo lo que exigen, empezando por la edad... Ahora te ponen límites: máximo 27 años, entre 23 y 28, desde 21 hasta 30... ¿Entonces después de los 30 ya no servimos para nada? Y qué opinan de los puestos donde piden graduados o próximos a graduarse pero con 3 - 4 años de experiencia... ¿acaso ya no se puede disfrutar la etapa universitaria y sólo dedicarse a estudiar si se tiene la oportunidad? Y ni hablar de los requisitos que piden para contestar un teléfono, ahora se debe tener una experiencia de años para ser secretaria, así que no sirvo para ser ejecutiva de cuenta, ni creativa, ni asistente, ni trabajar en un call center y calculo que tampoco para ser mesera pues nunca he llevado una bandeja en mi vida... Como están las cosas uno no puede ni superarse ni relajarse, laboralmente hablando.
Para conseguir algo en estos días se debe ser políglota, tener buena presencia (piden foto así que por eso puede ser que te llamen o no), saber de números, de palabras, manejar una cantidad infinita de herramientas informáticas y programas de diseño, base de datos y una lista interminable de cualidades... que habilidades para las relaciones interpersonales, excelente predisposición para el trabajo en equipo, compromiso, proactividad, autonomía, creatividad... Falta que le exijan a uno tener determinado tipo de sangre para ver si es compatible con el del jefe...
¿Acaso no aprendemos con la práctica?, ¿no es en la vida misma que uno aprende a desenvolverse en una labor? En fin, ni siquiera para conseguir la persona que supuestamente nos acompañará por el camino de la vida hay tantas exigencias y demandas; uno lo recibe, conoce sus mañas, muestra las suyas, se complementa, cambia algunas cosas, trabaja la relación y prospera... no se lo dan todo en bandeja de plata, no es un manojo de virtudes... pero funciona!!
Mujer, madre, esposa, hija, hermana y amiga. Bienvenidos a mi universo colorido y recargado, mi lugar de confesión y desahogo, espacio en el que opino libremente sobre diferentes temas, tratando de ver SIEMPRE la vida con humor.
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martes, 11 de mayo de 2010
viernes, 7 de mayo de 2010
HALLAZGO PRE 33
Hoy me di cuenta que no sirvo para nada. Hace meses lo venía sintiendo, pero por alguna extraña razón hasta hoy lo constaté, hoy me convencí que soy una inútil... No consigo trabajo, no puedo hacer dieta, no quedo embarazada, no tengo ninguna pasión que explotar, no poseo aptitud alguna que me diferencie de los demás y me haga especial. Soy común y corriente, las palabras temidas por muchos, por casi todos... pero si, así soy yo. No digo que sea malo pero siempre creí que tenía algo “especial”, que era diferente, que me iba a destacar... y me estanqué...
A los 33 (años), mejor dicho, en el tercer piso, muchas personas tienen un trabajo estable con un sueldo “acomodado” que les permite llevar una vida relativamente tranquila. Se pelean por ellos entre varias empresas, los cambian de ciudad, los ascienden, les prometen un futuro mejor... Un buen porcentaje son felices en sus trabajos o haciendo lo que sea que hagan... Yo, desempleada y sin promesas en el horizonte, y en los trabajos que tuve creo que no fui indispensable ni vital para la ellos, me fui y siguieron sin mi, no hubo negociaciones, ni ruegos ni súplicas de permanencia...
En los 30's la mayoría de las mujeres tienen su familia armada, llena de hermosos e insoportables hijos que hacen sus vidas más pesadas pero más felices y completas, como afirman (aunque a algunas no les creo). Y muchas logran equilibrar su vida laboral con su vida maternal... yo, tampoco tengo el trabajo de ser madre, sigo jugando a ser ama de casa y lo odio... Llevo meses tratando de quedar embarazada y nada, siempre creí que eso era fácil, tener las ganas, tirar (fornicar, tener sexo, hacer el amor, pichar o como le quieran llamar) y listo, quedaba engendrado el demonio de mis futuros dolores de cabeza, pero no, ni quedándome patas arriba después de las relaciones lo he conseguido.
Y si seguimos esta cadena y hablamos de la dieta, el peor de mis fracasos... Hoy en día las mujeres tienen un hijo y a los 3 meses parecen modelos de Sports Illustrated y yo, sin trabajo, sin hijos, con tiempo, con gimnasio y muchos kilos de más, parezco una modelo de Botero, si, ese Botero, el pintor colombiano de personajes rollizos (obesos!!!)...
Y mis pasiones se fueron quedando en el camino sin un motivo en especial, las abandoné, les solté la mano y ya ni recuerdo cuáles eran, tendré que buscar unas nuevas y esta vez comprometerme en serio. Y hasta hoy que me senté frente al cumputador con la crisis pre 33 a flor de piel, volví a escribir. Y como escribir era una de las cosas en la que solía ser medianamente buena en el segundo piso, me voy a reencontrar con ella para darnos una nueva oportunidad.
A los 33 (años), mejor dicho, en el tercer piso, muchas personas tienen un trabajo estable con un sueldo “acomodado” que les permite llevar una vida relativamente tranquila. Se pelean por ellos entre varias empresas, los cambian de ciudad, los ascienden, les prometen un futuro mejor... Un buen porcentaje son felices en sus trabajos o haciendo lo que sea que hagan... Yo, desempleada y sin promesas en el horizonte, y en los trabajos que tuve creo que no fui indispensable ni vital para la ellos, me fui y siguieron sin mi, no hubo negociaciones, ni ruegos ni súplicas de permanencia...
En los 30's la mayoría de las mujeres tienen su familia armada, llena de hermosos e insoportables hijos que hacen sus vidas más pesadas pero más felices y completas, como afirman (aunque a algunas no les creo). Y muchas logran equilibrar su vida laboral con su vida maternal... yo, tampoco tengo el trabajo de ser madre, sigo jugando a ser ama de casa y lo odio... Llevo meses tratando de quedar embarazada y nada, siempre creí que eso era fácil, tener las ganas, tirar (fornicar, tener sexo, hacer el amor, pichar o como le quieran llamar) y listo, quedaba engendrado el demonio de mis futuros dolores de cabeza, pero no, ni quedándome patas arriba después de las relaciones lo he conseguido.
Y si seguimos esta cadena y hablamos de la dieta, el peor de mis fracasos... Hoy en día las mujeres tienen un hijo y a los 3 meses parecen modelos de Sports Illustrated y yo, sin trabajo, sin hijos, con tiempo, con gimnasio y muchos kilos de más, parezco una modelo de Botero, si, ese Botero, el pintor colombiano de personajes rollizos (obesos!!!)...
Y mis pasiones se fueron quedando en el camino sin un motivo en especial, las abandoné, les solté la mano y ya ni recuerdo cuáles eran, tendré que buscar unas nuevas y esta vez comprometerme en serio. Y hasta hoy que me senté frente al cumputador con la crisis pre 33 a flor de piel, volví a escribir. Y como escribir era una de las cosas en la que solía ser medianamente buena en el segundo piso, me voy a reencontrar con ella para darnos una nueva oportunidad.
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